Las últimas filtraciones de Wikileaks han causado revuelo en todas partes menos en Iraq. Aquí, cada iraquí tiene un familiar que ha sido torturado (entre otras atrocidades) por soldados de Estados Unidos, que encabezó la alianza de países que invadieron Iraq. Pero, lo que más me ha llamado la atención de la respuesta oficial del gobierno de este país es esta imagen:
¿Quién y cómo sujeta los micrófonos?
Asimple visto parece que trabajo para Cuarto Milenio pero si observan el vídeo, se puede apreciar como la hilera de micrófonos cobra vida y empieza a moverse casi fantasmagóricamente. Íker, te necesitamos.
Os dejo porque tengo que ponerme en contacto con Cuarto Milenio... ¿Alguien sabe por dónde queda la nave del misterio de la familia Adams, digo Jiménez?
Digan lo que digan (tampoco se muy bien lo que se dice al respecto) el domingo es para pillar un buen sitio en el sofá y no moverse de ahí en todo el día nada más que para visitar el cuarto de baño (por la cosa de ir drenando el alcohol que todavía dura en el cuerpo). Casualidades de la vida, delante del sofá está la televisión, que ayer, casualidades también (esta vez televisivas) no se movió de Cuatro.
La cadena de PRISA había preparado un domingo más cargado que el café que me he tenido que tomar hoy para poder empezar un nuevo lunes en la selva. Menos mal que tuve el domingo modo jungla de Cuatro para hacerme a la idea de lo que se me venía encima después de ese primer café.
Un desfile de animales salvajes y callejeros para darle la bienvenida a ¿Tarzán? No, a Frank Cuesta, que anoche debutó en el salón de casa dejándonos a todos ojipláticos. Algunos se empeñan en compararle con el encantador de perros aunque en su programa lo más dócil que sale es un caimán siamés. Está mucho más cerca del último superviviente aunque las locuras de Frank hacen que el británico Bear Grylls parezca un boy scout vendiendo galletitas.
Además, en Frank de la jungla se respira el realismo (no como en el programa del superviviente que va rodeado de un equipo de producción con catering incluido). Para ilustrar lo que digo, serviría la cara de sufrimiento del cámara que acompaña a Frank allá dónde va y sin poder rechistar, ya estén con el agua hasta el cuello en una ciénaga o en mitad de la selva a las dos de la mañana persiguiendo alimañas.
Pero, si las aventuras en la jungla no nos habían dejado las pulsaciones suficientemente revolucionadas, acto seguido llegaba otra carrera del único reality en el que no me importaría participar. Los seguidores del racing humano Pekín expres tuvieron que trasnochar por culpa de Frank pero por los datos de audiencia parece que mereció la pena: su debut consiguió un 10 por ciento, Pekín Expres con un 9,7 pudo sumar dos puntos al dato de la semana pasada y Cuarto Milenio, al margen de misterios como la dentadura de Carmen Porter y a pesar de que anoche le tuviera que ver los pies a su marido, cerró la noche con un 11,3. En cualquier caso, el domingo fue de Cuatro y del sofá.
No entiendo como Jordi González se niega a seguir presentando Más allá de la vida, un programa con menos credibilidad que el suicidio de Aramis retransmitido en directo (no lo olviden nunca) por Aquí hay tomate. Antes prefiere (y es lo que no entiendo) Las Joyas de la Corona. Debe ser porque se fuma los porros a pachas con Carmen Lomana.
El caso de Telecinco con el programa de la Lomana es aún peor que pegar a un padre con un calcetín sudado. Ver Las Joyas de la Corona es justamente eso, experimentar la sensación de que te peguen con ese calcetín en la cara pero con un ladrillo de la madre de Tamara Nocambié Nocambié dentro.
Espero que el programa no pase de agostero y que en septiembre nadie se acuerde de él. Y con la médium, los de Telecinco pueden aprovechar la fusión con Cuatro y enviarla directamente de colaboradora a Cuarto Milenio. Aunque Iker (o Friker según Buenafuente) Jiménez y su mujer Carmen Porter bastante tienen con desayunar juntos todos los días.
ACLARACIÓN DEL AUTOR ACONSEJADA POR SUS ABOGADOS: Nunca me he fumado un porro con Carmen Lomana ni he desayunado con Iker Jiménez y Carmen Porter en la misma habitación de un hotel.