Hoy voy a hablar de Belén Esteban (¡yuju fiesta!). Pero tranquilo todo el mundo que no voy a hacerlo en términos de beneficios por audiencia como lo hace Telecinco o en tono satírico como en Sé lo que hicisteis. Y eso que los de La Sexta, a pesar de no poder emitir vídeos de la cadena amiga, se apañan perfectamente con la actriz Mónica Chaparro, que dobla a la princesa del pueblo tan bien que llega a superar al original de San Blas.
Decir que en la televisión todo está preparado es quedarse muy pero que muy corto. Sería más exacto decir que desde el departamento de programación controlan la verticalidad y la horizontalidad y de paso lo intentan con nuestras mentes. Como en un teatro de marionetas, los personajes viajan de un plató a otro y van interpretando como pueden el papel que les ha tocado. Y en este teatro de variedades, Telecinco lleva la voz cantante. O es el director de orquesta, si lo que tenemos ante nosotros es una sinfonía de productoras, programas, presentadores, copresentadoras y colaboradores.
Antena 3 tiene demasiado que aprender de la cadena made in Berlusconi. Para empezar, no tiene que entrar al trapo cada vez que se lo enseñan desde Fuencarral. La última vez, en el duelo del viernes noche del 8 de octubre cuando Sálvame Deluxe batió su plus marca personal de audiencia con un 23,3 por ciento. Mientras tanto, en San Sebastián de los Reyes, DEC (Dónde Estás Corazón) se hundía en las profundidades de la TDT y es que, de nuevo, volvían a ganarle la partida con una escalera de color rosa.
El mérito de Telecinco no sólo ha sido desterrar a Antena 3. Sus esfuerzos también se han centrado en monopolizar hábilmente el fenómeno La Esteban. De hecho, la única baza que le quedaba a la cadena triste era la exclusividad de María José Campanario (la que está casada con el dueño de la chorra que engendró este monstruo mediático). ¿Qué hace Telecinco? Fabricar una nueva Campanario: la Trapote. ¿Qué Antena 3 tiene un programa sólo para insultar y llevarle la contraria a los de Sálvame? Telecinco monta un Enemigos Íntimos.
Capítulo a parte merece la contraprogramación que lleva a cabo Antena 3, inspirada en los kamikazes de la II Guerra Mundial. ¿Que el marido de Belén Esteban rechaza nuestros 500.00 euros? Pues con lo que nos ahorramos traemos a la amante. Y como somos más listos que nadie, la quemamos a lo bonzo el mismo día y a la misma hora que el infiel toma por primera vez la palabra en Telecinco para pedirle perdón a su mujer cornuda delante de toda España... No, “personas humanas” de Antena 3, no. Ese día, entrevistáis a Dinio, a Pocholo o a Tony Genil si hace falta y guardáis en la nevera a la amante. Esperáis unos días antes de sacarla del táper y dejáis que engorde o avance la descomposición de la noticia y por lo menos así os lleváis la chica en paso.
Un envite tras otro hasta ganar la partida de mus. De esta manera, Telecinco ha conseguido quitarle el derecho de réplica que hasta entonces salvaba a Antena 3 del ostracismo. Deberían haber aprendido del error de Iñaki Gabilondo cuando, estando en la SER, nombró a Federico Jiménez Losantos después de llevar meses acordándose de su madre y de san PRISA un día sí y otro también. De inmediato, con sólo pronunciar su nombre, Gabilondo provocó una ráfaga de audiencia que fue directa hacia la COPE. Así, el-que-no-debía-ser-nombrado se frotó las manos ya que hasta entonces sólo venía haciendo un poco de ruido sin partir muchas nueces (como lo está haciendo ahora Intereconomía, esperando a que alguna de las grandes le haga caso y no sólo La Sexta). Al final, Losantos logró convertirse en el referente o el antireferente del gigante radiofónico de entonces y, ahora, Telecinco acaba de eliminar a todos los interlocutores de la actualidad rosa.

